4 de julio de 2013

¿Cómo aprendo inglés?

¡Hola a todos!

 Hoy no vengo con reseñas, ni críticas, ni nada por el estilo. Como ya dije anteriormente este blog no va a centrarse únicamente en un par de temas concretos, sino que a veces escribiré lo que me esté pasando por la mente en ese momento, vamos, como un diario público. Así que hoy vengo con un tema que parece haberse convertido en una pesadilla para mucha gente y espero con mis palabras poder ayudar a alguien.
 Hace poco una amiga me pidió que le diera trucos o consejos para aprender inglés más fácilmente. Mi respuesta fue yo había sido siempre una mala estudiante y que por tanto si a día de hoy hablo inglés no es precisamente porque lo "estudiara".

Aprender y estudiar NO es lo mismo.


Por tanto, le dije a mi amiga que a no ser que ella QUISIERA aprenderlo, de manera genuina, de poco le valdría estudiar. Así que esta mañana me he levantado con ganas de escribir una entrada sobre este tema, que ya es tabú para muchos españoles: el inglés.


 ¿Qué nos pasa? ¿Cuál es el gran problema?¿Es cierto que los españoles no hablamos inglés, o es un mito? ¿Cómo es posible que seamos el país que más dinero gasta en el mundo en aprender idiomas y aún así tengamos la fama de no hablarlo?

 Vayamos por pasos. Empezaré contando mi propia experiencia.

 En el instituto, la asignatura de inglés nunca fue mi favorita, al menos no hasta el último año. Esas listas eternas de verbos irregulares... esas normas que nadie comprendía y que mucho menos le interesaban... Era aburrido, difícil e insatisfactorio, porque sólo se nos pedía que lo pusiéramos en práctica a la hora de hacer el examen. ¿De qué servía aprender aquello? Sí, aquella era una asignatura merecedora de que los alumnos terminaran odiándola, como ocurría en muchos casos.

 Sin embargo, en mi caso, a medida que el tiempo fue pasando, mis intereses fueron acercándome más y más a ámbitos anglófonos. Grupos como La oreja de Van Gogh o El canto del loco le fueron haciendo hueco a Coldplay, U2 o The Killers. Al mismo tiempo, yo siempre he sido una amante de los videojuegos, y por aquel entonces pasaba horas y horas jugando (qué pena no tener el tiempo ahora) y aunque algunos de ellos tenían doblajes maravillosos, como la saga Tomb Raider, otros permanecieron en inglés y sólo le pusieron los subtítulos, como a Resident Evil o Final Fantasy. También durante mi adolescencia empecé a devorar libros con mucha más avidez, y entre estos había un saga (de la cual todavía estoy esperando para leer el último) de la escritora Diana Gabaldon ambientada en Escocia, siglo XVIII, que es una MARAVILLA. Histórica, con un punto de erótica que ya le gustaría a tener a Grey, paisajes y ambientación preciosos y mucho humor, esta saga se convirtió en una de mis favoritas y me despertó el deseo de visitar ese país.

 En resumidas cuentas, en muy pocos años aprender inglés había dejado de ser una obligación para convertirse en una necesidad, un deseo, un anhelo. No TENÍA que aprender inglés. QUERÍA hacerlo. Nada me parecía más excitante en la vida que comprender a personas cuyo cerebro había ordenador el mundo conceptual de una manera tan diferente a la mía. La información es la misma, pero no podemos compartirla simplemente porque la plataforma "física" no es compatible. A día de hoy todavía sigue siendo un misterio que lingüistas de todo el mundo, durante generaciones, han tratado de resolver: la ciencia del lenguaje. Yo acabé tan interesada que no me he conformado con saber inglés, sino que aquí estoy, en París, hablando cada día un poquito mejor francés, y en cuanto sienta los cimientos sólidos me pondré con todos los idiomas que ya he empezado en el pasado (portugués, japonés y alemán. Yeah, así soy yo, aprendiz de todo y maestra de nada)

 Sin embargo, no a todo el mundo puede parecerle tan interesante. No todo el mundo puede tener un verdadero motivo para aprender inglés.
 En ese caso, tienes que reflexionar. Tómate tu tiempo para decidir por qué quieres aprender inglés. Para preguntarte si hay una remota posibilidad de que te guste. Si al cabo de unos días, o semanas, no has encontrado un motivo y no hay la más mínima posibilidad de que te guste o te interese, entonces ¡NO LO HAGAS! ¿Lo necesitas de verdad? ¿Vas a desarrollar tu carrera profesional en un ambiente donde se necesite? ¿O lo estás haciendo porque lo dice Wert? Pasa de Wert, de mí, y de todo el que se sienta superior a ti porque no sabes inglés. Y dedica tu tiempo a lo que se te de bien. Ese "señor" también dice que hay que estudiar y dedicarse a aquello que nos de trabajo, a lo que ayude al país. Claro, así va el mundo. Si cada ser humano se dedicase a hacer LO QUE MEJOR SABE HACER, las cosas irían diferentes.

 Así que no le des más vueltas, se feliz, y no sigas leyendo.

 Ahora... si después de esa reflexión la respuesta es un sí.... si hay alguna posibilidad de que lo necesites, de que te interese, de que pueda incluso gustarte... Entonces ponle freno a tu desesperación, a tu frustración, párate en seco y OLVIDA todo lo que sabes. Empieza de cero, como los bebés. El gran problema que tenemos los españoles es que nos han OBLIGADO a aprender inglés. Hemos llegado tarde a la globalización y nos han empujado para alcanzar a los que van delante.

 No, no toda la culpa es nuestra. Durante el franquismo, el inglés ni siquiera se impartía. El segundo idioma que solía darse en los colegios era el francés, y prácticamente hasta los 70 el inglés no tomó verdadera relevancia. Mis padres jamás dieron una sola clase de inglés, y no se puede pedir de un país que éste sepa inglés en un par de generaciones. Si lo hubiéramos conseguido, nos mereceríamos una medalla. Así que tenemos un país que de pronto se moderniza y se pone al nivel de otros que ya vivían en la era moderna desde mucho antes, pero con la diferencia de que nosotros no hablamos inglés. ¿Y la culpa es nuestra? ¡Ja! ¡Si ni siquiera nuestros políticos lo hablan! Sería como soltar a todos los alemanes de golpe en Toledo en pleno agosto y pedirles que no se pusieran rojos. Oye que igual es una exageración pedir tanto, dentro de unas cuantas generaciones a lo mejor ya se han acostumbrado y sobreviven.
 Y en cualquier caso, NO TODO EL MUNDO habla inglés menos nosotros. El nivel de inglés que me he encontrado aquí en París es deprimente. Y ellos tienen menos excusas que nosotros. Y a muchas azafatas (no españolas) ni se les entiende. Eso sí que es vergonzoso.

 Sin embargo, mis queridos, no puedo quitaros la culpa completamente (ya me gustaría). Os habéis dejado llevar por toda esta presión. Habéis convertido el inglés en un tabú, en una frustración. ¿Cómo puede un idioma darle miedo a un ingeniero, a un médico? Por supuesto, esto es causa de los métodos docentes que mi generación y las anteriores han tenido que sufrir (por suerte parece que ahora empiezan a moverse en otra dirección). La repetición por encima de la comprensión. La memorización por encima de la puesta en práctica. Y Lo siento amigos, pero esto es otra cosa. De nada os sirve saber los verbos irregulares del mismo modo que os sabéis la fecha en la que Colón llegó a América (fue en el....87?)
 A los que os habéis sacado el carnet... ¿os acordáis de algo de lo que decía el libro? ¿No verdad? ¿Pero a que conducir no se os olvida? Incluso aunque paséis meses sin coger el coche (como es mi caso), a lo primero os notaréis un poco oxidados, pero un par de vueltas, y como siempre. De hecho, podríais conducir perfectamente pasando sólo el examen práctico y no el teórico. Pero lo contrario no funciona. Pues los idiomas son iguales. Está bien saberse las normas, son necesarias para no cometer errores. Pero lo importante es aprender a conducir, hay que coger el volante y meterse en medio de la rotonda. Y si te da miedo paralizar el tráfico y crees que te vas a poner a llorar ahí mismo, en medio de tanta gente que va más rápido y sabe hacerlo mejor que tú, pues muy bien, seguramente sea así la primera vez. Y quizá unas cuantas más. Pero hay que hacerlo, por mucha vergüenza que te de. Aprovecha CADA ocasión que tengas de practicar.

Voy a contar una anécdota, algo que me ocurrió en un vuelo a Alemania. En la fila de detrás de mi se sentaron dos chicas más o menos de mi edad. Estaban hablando en inglés. Una de ellas dijo ser de Boston, y la otra dijo que era alemana (no recuerdo de dónde) a lo que la de Boston le dijo "ah, pues hablas muy bien inglés". La conversación siguió más o menos así:
 - He estado varios meses de Erasmus en Salamanca... y madre mía, allí no podía hablar casi con nadie.
- ¡Sí, es verdad! -contestaba la alemana.- No se qué les pasa. Yo pensaba que era mentira, que era una exageración pero es verdad, la mayoría lo habla muy mal o no lo habla.
- No lo entiendo. Una noche en una fiesta estuve hablando con un chico. Él quería ligar pero el pobre empezó a pasarlo fatal. Mira que lo intentaba pero se atascaba muchísimo. ¡Y era ingeniero! ¿Sabes? Te estoy hablando de gente inteligente, que son buenísimos en otras cosas. No lo comprendo, es como si hubieran nacido con algo que les impidiera aprenderlo.

Más o menos siguió así. Ninguna de las chicas tenía una actitud ofensiva. Todo lo contrario, lo que expresaban era su asombro ante un fenómeno digno de Cuarto Milenio. Gente perfectamente preparada para hacer algo que sin embargo no consigue hacer, como si les hubieran echado una maldición.

El problema esta en la actitud, chicos y chicas. Aprender inglés ES una actitud. Como estar en forma. Mi hermano se ha cansado de decirme que no se trata de hacer dieta hoy y olvidarse de ello mañana. Se trata de adoptar otra forma de vida, de estar convencido de algo. Y aunque lo que voy a decir a continuación me perjudica gravemente, tampoco os gastéis un dineral en clases particulares o academias. Os ayudarán a aprobar el examen, pero no necesariamente a aprender inglés. Son el complemento, no la base. De nada sirve gastarse un dineral en un gimnasio, cremas, productos adelgazantes...etc, si luego uno come lo que le da la gana ¿verdad?

En resumen, dejad de lado esa actitud hacia el inglés. Así no lo vais a aprender. Yo tengo un nivel de francés medio, un B1 tirando al B2. Y en mi estantería hay dos libros, uno de gramática y otro de vocabulario. Bueno, pues las cuatro veces a lo largo del año que me he dignado a abrirlos, los he cerrado a los cinco minutos, abuuurriiiida como una ostra.
 En lugar de eso, me he puesto a leer Les Misérables. Soy una fanática del musical, me pongo a llorar en cuanto suenan las primeras notas. Jean Valjean es uno de los amores de mi vida. Así que aunque me cueste muchísimo trabajo, voy adelante, despacito como las tortugas. Y eso es únicamente porque me encanta la obra, porque me interesa entenderla, del mismo modo que a un bebé le interesa que su madre le entienda cuando lo que quiere es un poco de agua y no leche.
Además de eso, hoy mismo he descubierto a este chico, que aquí en Francia es toda una revelación:


Me parto de risa con él, a pesar de no entenderlo todo. Pero mi cerebro tiene TANTAS ganas de comprender cada chiste y poder reírse, que al final aprendo más con cada uno de sus vídeos que con el diccionario (aunque este también es importante, no me malinterpretéis, que soy Filóloga!!!)

Podréis decir..."claro, pero es que tú vives en Francia y lo practicas". ¡No! En mi trabajo no lo practico, con la gente que conozco tampoco porque casi todos hablan inglés o español, así que sí, por supuesto que es una gran ventaja que no todo el mundo puede permitirse tener por su familia, trabajo, etc, pero estas dos cosas que os acabo de decir se pueden hacer desde casa. Desde cualquier parte.

 Mi estancia TOTAL en Reino Unido se reduce a 26 días en dos viajes diferentes. Y no he estado en ningún otro país angloparlante. Así que la excusa de que solo en el extranjero se aprende no me sirve. Eso no quiere decir que no os lo recomiende :D. Pero a veces es muy duro. Pensadlo y si tenéis la oportunidad, hacedlo, pero solo si queréis de verdad, no porque penséis que no os queda más remedio, que en España no hay nada... etc. Porque entonces los vais a pasar mal.

Ya termino, que esto está alargando demasiado. En pocas palabras, empezad por buscar algo que os guste. Yo me he visto "Sex and The City" entera en inglés, sin subtítulos, y varias veces. Por poner otros ejemplos como el de arriba, aquí os presento a mi amado Charlie, a quien veo muy a menudo:


O mejor aún, Monsieur Quintana empezó a obligarme a ver a Stephen Colbert casi todas las noches... y estoy segura de que lo seguiré viendo cuando esté en España:


Aquí podéis ver sus programas completos.

¿Y qué hay de TED y la cantidad de conferencias interesantísimas que uno se pierde por no entenderlo? Sí, ya se que también las hay en español, pero no todos dicen lo mismo y seguro que os perdéis algunas geniales porque sólo están en inglés.

Bueno, ya me he cansado de escribir. ¡Participad! ¡Escribid vuestras ideas, consejos, programas favoritos!

¡Un besito para todos!

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada