12 de julio de 2013

Reseña - La caída de los gigantes

¡Buenas, mis lectores! ¡Aquí llego con una nueva reseña!





Título: La caída de los gigantes (Trilogía The Century).
Título original: Fall of Giants.
Autor: Ken Follett.
Editorial: Plaza & Janés.
Año de publicación: 2010.
Páginas: 1024.
Precio: 24,90 €.


SINOPSIS


"Esta es la historia de mis abuelos y de los vuestros, de nuestros padres y de nuestras propias vidas. De alguna forma es la historia de todos nosotros."

 La historia empieza en 1911, el día de la coronación del rey Jorge V en la abadía de Westminster. El destino de los Williams, una familia minera de Gales, está unido por el amor y la enemistad al de los Fitzherbert, aristócratas y propietarios de minas de carbón. Lady Maud Fitzherbert se enamorará de Walter von Ulrich, un joven espía en la embajada alemana de Londres. Sus vidas se entrelazarán con la de un asesor progresista del presidente de Estados Unidos, Woodrow Wilson, y la de dos hermanos rusos a los que la guerra y la revolución les ha arrebatado su sueño de buscar fortuna en América.Tras el éxito de Los pilares de la Tierra y Un mundo sin fin, Ken Follett presenta esta gran novela épica que narra la historia de cinco familias durante los años turbulentos de la Primera Guerra Mundial, la Revolución Rusa y la lucha de hombres y mujeres por sus derechos.
 


OPINIÓN PERSONAL

  Me lo regalaron en las navidades del año pasado y ha estado en mi estantería aguardando su turno desde entonces. Más de una vez he intentado comenzarlo, pero es que la escritura de Follett, hasta que te metes realmente en la historia, se hace muuuuy densa. Y claro, por el camino aparecen otros títulos, no solo los que por obligación tengo que leer para alguna asignatura de mi carrera, sino los que se cuelan en mi bolso cada vez que visito las librerías (últimamente ya no tanto, porque el máster cuesta muuucho dinero, pero al ritmo que llevaba antes, habría tenido que tomar decisiones drásticas como cambiar de acera cada vez que paso cerca de una librería). En fin, que lo fui dejando hasta que terminé mis exámenes de febrero. Pensé.. “uju! Tengo un par de meses antes de verme hasta el cuello otra vez, vayamos a por algo grande...”  Y aún así tampoco lo cogí entonces. Leí el prólogo y lo cambié por otro par de libros. Pero finalmente llegó el momento...¡ y qué momento!
 Me ha APASIONADO. No se si será por el morbo que despiertan en mí las dos Guerras Mundiales (aunque en este caso hablamos solo de la primera, la segunda es el eje central de la continuación, “El Invierno del mundo”) o por lo fácil que sería comparar este libro con uno de fantasía. ¿Creéis que no? Las mayores sagas de literatura fantástica, de un modo u otro, siguen un hilo argumental que gira en torno a una guerra. Solo que esta ocurrió de verdad... y no hace mucho. Las cicatrices aún se sienten por todas partes: es la historia de Europa, de nuestros antepasados, nuestra historia, como el propio Follett dice.

 Pero vayamos paso a paso. Si es una historia ya inventada... ¿qué mérito tiene el escritor? Pues en este caso, muchísimo. El trabajo de investigación y documentación es tan exhaustivo que asusta. No es que yo sea una experta en geografía o historia (aunque he de reconocer que me gusta mucho, y que el género literario histórico es uno de mis favoritos) pero cualquiera con unos conocimientos mínimos en estos campos se da cuenta de que la mayor parte de la información ha sido contrastada (y los datos están por doquier, no llegas a leer más de tres o cuatro párrafos sin chocarte con alguno) Y a pesar de que el marco en el que se desarrolla la vida de los personajes en efecto no es invención de Follett, lo que les ocurre a ellos sí lo es. Y es una historia muy bonita, emocionante, optimista, y por supuesto, rebosante de diferentes personajes a los que les ocurre todo tipo de cosas, como la vida misma. 

 Esos mismos personajes son el punto que flaquea, sin embargo. Ken Follett es un gran contador de historias... pero las historias son a veces tan grandes que empequeñecen a sus personajes. No terminas de conocer realmente a Maud, Walter, Ethel... no llegas a empatizar con ellos al 100%, como ocurre con otras historias, y eso es una pena, algo que ya me pasó en su momento con “Los Pilares de la Tierra”: si en algún momento una lágrima asoma indiscreta por tu ojo, será por le crueldad que se está cometiendo en el libro, no por el personaje con el que se comete.  Esto no quiere decir que no estén logrados: sí, lo están, obviamente no son los personajes de un aficionado. Pero no dejan de ser personajes modelo, con ciertas características obvias y predecibles. Estos personajes actúan, pero al lector, para empatizar con ellos, le hace falta saber más de su mundo interior. Saber lo que están pensando, lo que están sintiendo, antes de que lo pongan en palabras o lo demuestren con sus acciones, porque en ese entonces ya es tarde. Sin embargo, todo esto se le perdona a Follet, quien al escribir nos presenta una actitud muy naïve: “tomad, mis queridos lectores, este es el mundo en el que vivís, de un lado están los buenos y del otro los malos, pero no os preocupéis que los buenos serán los ganadores”.
  Y esta última frase, sin embargo, me lleva a uno de los puntos más interesantes del libro: el punto de vista desde el cual está escrito. No olvidemos que Ken Follett es británico, y sin embargo, a veces crees estar leyendo el libro desde el punto de vista de un alemán. La crítica que hace sobre su propio país y la llamada a la reflexión que le hace al lector se agradecen tras haber sido bombardeados desde pequeños (perdonad la ironía) por un sinfín de libros, películas e incluso profesores de historia que resumían las Guerras Mundiales con la siguiente idea: “¡qué malos eran los alemanes!”

 En cuanto a lo denso que me había parecido en principio (cosa que, repito, ya me había sucedido con “Los Pilares”) en cuanto pasas la frontera de las 150 páginas, aproximadamente, entras en una vorágine que te obliga a seguir leyendo hasta consumir el libro enterito en muy pocos días, llegándote a leer a veces 300 páginas del tirón sin haberte dado ni cuenta. Es lo que tienen estas grandes historias “kenfolleriescas”, te enganchan sobremanera.  Y es impresionante lo que aprendes: ahora mismo sí que me considero casi una experta en el tema (sin olvidar por supuesto que esto es FICCIÓN, no una clase de historia, y que por tanto no se debe tomar todo al pie de la letra). Recuerdo el esquema que nos hizo mi profesora de historia cuando estaba en 4º de la ESO... “Muere el heredero al trono del Imperio Austro-Húngaro... Alemania entra en combate, Rusia también, Inglaterra, Francia... Aliados... Guerra de trincheras.. 10 millones de muertes.. etc”. Eran unas cuantas ideas, unas cuantas líneas para recordar. Probablemente aprobé aquel examen, pero seguro que la mayor parte de los alumnos lo olvidaron al día siguiente. Sinceramente, después de leer este libro, dudo que alguna vez en mi vida me quede en blanco si me preguntan quienes participaron en la guerra, cuándo terminó, o incluso cuáles fueron las batallas más importantes. Llamadme exagerada, pero si yo tuviera una clase de 30 alumnos de 16 años a los que les importa un pepino lo que les estoy contando, les obligaría a leer este libro.  Magnífico es la única palabra que se me ocurre para describirlo.

9/10

5 de julio de 2013

Before Midnight (Antes del Anochecer)



 Ay..... sí, la única manera de empezar bien con esta entrada es suspirando. O haciendo esto: oáuishgnñaoi dfjgñadflgna. dlgsndñovi hnñnvb yñmoemufgjl bvukhjen ñsudhgñoaigvjn  vloiunjalcoghenom :D

Aclaración: yo la he visto en versión original. Las dos anteriores las vi en español, pero no quería perder la oportunidad de verla en el cine así que la vi aquí en París en versión original. Y me alegro muchísimo, porque al subir este trailer, viendo el que estaba en español, he descubierto que a Julie Delpy le han cambiado la voz de doblaje y no hay cosa que ODIE más que eso. Y en cualquier caso, por muy bueno que sea el doblaje nunca igualará a la versión original, siempre se perderán detalles del actor que el doblador no puede imitar.

 Dicho esto, voy a por ello. Esto no es cine. Esto es la VIDA MISMA. No creo que pueda hacer una crítica objetiva ni sensata, ni siquiera mínimamente ordenada, puesto que requeriría un trabajo de organización muy artificial que le quitaría espontaneidad, y eso sería traicionar la misma esencia de la película. ¿Seguro que es una película? ¿No será que Richard Linklater se ha colado con una cámara y una capa de invisibilidad en la vida de dos personas? 
 Todavía no me lo creo. Me dejó tan afectada que me estoy planteando ir otra vez al cine esta noche o mañana. He tratado de ver entrevistas a los actores pero ni siquiera puedo porque mi mente lo rechaza. Se pregunta: ¿qué hacen Jesse y Céline ahí, mirando a la cámara y hablándole directamente? ¿Se han dado cuenta de que llevamos 18 años espiándolos?

 No hay duda de que el trabajo completo, desde la primera "Before Sunrise" hasta esta última, se ha convertido probablemente en uno de los mejores trabajos cinematográficos de la historia, y a pesar de su sencillez y naturalidad, en uno de los más ambiciosos. Como ya he leído por ahí, ojalá hagan una cuarta, ojalá podamos verles envejecer y acabar esta relación con ellos. 

 Los últimos 25 minutos son.... magistrales. Creo que nunca me he reído tanto, a pesar de tener ganas de llorar, y creo que nunca he visto frente a mis ojos una escena más veraz que esta. Guión y actores son dignos de Oscar. Qué demonios, el Oscar se les queda corto, eso es para actores normales, terrestres. Ellos tienen que haber venido de algún otro lado. 

 Para los amantes de las otras dos que tengan miedo de que la esencia se pierda: no temáis. Es diferente e igual. Siguen siendo los mismos personajes, la misma estética y el tiempo sigue siendo el eje central de la historia, de un modo u otro. Pero también son diferentes precisamente por ese tercer protagonista: el tiempo. Ya no estamos ante los Jesse y Céline que se conocieron y se enamoraron locamente. Ni ante los que volvieron a unirse tras no haberse olvidado pasados 9 años. Estamos ante una madre y un padre, y del mismo modo que J.K Rowling adaptó los libros de Harry Potter al lector que comenzó a leerlos con 9 años y terminó siendo casi un adulto, Linklater ha hecho crecer al espectador junto con sus dos personajes. Puede que haya alguno al que no le guste la evolución, alguno que todavía piense que esto es la Cenicienta y haya sido incapaz de comprender que la vida es diferente. Pero si yo, que tengo 23 años y vi las otras dos tan sólo hace un año, tuve ganas de aplaudir cuando acabó la película, estoy segura que esos serán los menos. La primera fue quizá la más romántica y tuvo un público más amplio. A mí me encantó, por supuesto, aunque probablemente cierto público hollywoodiense se sintiera decepcionado con la segunda. Pero si adoraste la segunda, como me pasó a mí, entonces vas a amar la tercera.

No puedo decir nada más, porque voy a repetirme en lo mismo. Me parece absurdo hablar de la fotografía, de los secundarios, de la banda sonora. Todo eso me da igual, eso pertenece al cine, y esto no es cine. O quizá, ESTO ES CINE, y nada más lo es. 

Id a verla de una vez.

4 de julio de 2013

¿Cómo aprendo inglés?

¡Hola a todos!

 Hoy no vengo con reseñas, ni críticas, ni nada por el estilo. Como ya dije anteriormente este blog no va a centrarse únicamente en un par de temas concretos, sino que a veces escribiré lo que me esté pasando por la mente en ese momento, vamos, como un diario público. Así que hoy vengo con un tema que parece haberse convertido en una pesadilla para mucha gente y espero con mis palabras poder ayudar a alguien.
 Hace poco una amiga me pidió que le diera trucos o consejos para aprender inglés más fácilmente. Mi respuesta fue yo había sido siempre una mala estudiante y que por tanto si a día de hoy hablo inglés no es precisamente porque lo "estudiara".

Aprender y estudiar NO es lo mismo.


Por tanto, le dije a mi amiga que a no ser que ella QUISIERA aprenderlo, de manera genuina, de poco le valdría estudiar. Así que esta mañana me he levantado con ganas de escribir una entrada sobre este tema, que ya es tabú para muchos españoles: el inglés.


 ¿Qué nos pasa? ¿Cuál es el gran problema?¿Es cierto que los españoles no hablamos inglés, o es un mito? ¿Cómo es posible que seamos el país que más dinero gasta en el mundo en aprender idiomas y aún así tengamos la fama de no hablarlo?

 Vayamos por pasos. Empezaré contando mi propia experiencia.

 En el instituto, la asignatura de inglés nunca fue mi favorita, al menos no hasta el último año. Esas listas eternas de verbos irregulares... esas normas que nadie comprendía y que mucho menos le interesaban... Era aburrido, difícil e insatisfactorio, porque sólo se nos pedía que lo pusiéramos en práctica a la hora de hacer el examen. ¿De qué servía aprender aquello? Sí, aquella era una asignatura merecedora de que los alumnos terminaran odiándola, como ocurría en muchos casos.

 Sin embargo, en mi caso, a medida que el tiempo fue pasando, mis intereses fueron acercándome más y más a ámbitos anglófonos. Grupos como La oreja de Van Gogh o El canto del loco le fueron haciendo hueco a Coldplay, U2 o The Killers. Al mismo tiempo, yo siempre he sido una amante de los videojuegos, y por aquel entonces pasaba horas y horas jugando (qué pena no tener el tiempo ahora) y aunque algunos de ellos tenían doblajes maravillosos, como la saga Tomb Raider, otros permanecieron en inglés y sólo le pusieron los subtítulos, como a Resident Evil o Final Fantasy. También durante mi adolescencia empecé a devorar libros con mucha más avidez, y entre estos había un saga (de la cual todavía estoy esperando para leer el último) de la escritora Diana Gabaldon ambientada en Escocia, siglo XVIII, que es una MARAVILLA. Histórica, con un punto de erótica que ya le gustaría a tener a Grey, paisajes y ambientación preciosos y mucho humor, esta saga se convirtió en una de mis favoritas y me despertó el deseo de visitar ese país.

 En resumidas cuentas, en muy pocos años aprender inglés había dejado de ser una obligación para convertirse en una necesidad, un deseo, un anhelo. No TENÍA que aprender inglés. QUERÍA hacerlo. Nada me parecía más excitante en la vida que comprender a personas cuyo cerebro había ordenador el mundo conceptual de una manera tan diferente a la mía. La información es la misma, pero no podemos compartirla simplemente porque la plataforma "física" no es compatible. A día de hoy todavía sigue siendo un misterio que lingüistas de todo el mundo, durante generaciones, han tratado de resolver: la ciencia del lenguaje. Yo acabé tan interesada que no me he conformado con saber inglés, sino que aquí estoy, en París, hablando cada día un poquito mejor francés, y en cuanto sienta los cimientos sólidos me pondré con todos los idiomas que ya he empezado en el pasado (portugués, japonés y alemán. Yeah, así soy yo, aprendiz de todo y maestra de nada)

 Sin embargo, no a todo el mundo puede parecerle tan interesante. No todo el mundo puede tener un verdadero motivo para aprender inglés.
 En ese caso, tienes que reflexionar. Tómate tu tiempo para decidir por qué quieres aprender inglés. Para preguntarte si hay una remota posibilidad de que te guste. Si al cabo de unos días, o semanas, no has encontrado un motivo y no hay la más mínima posibilidad de que te guste o te interese, entonces ¡NO LO HAGAS! ¿Lo necesitas de verdad? ¿Vas a desarrollar tu carrera profesional en un ambiente donde se necesite? ¿O lo estás haciendo porque lo dice Wert? Pasa de Wert, de mí, y de todo el que se sienta superior a ti porque no sabes inglés. Y dedica tu tiempo a lo que se te de bien. Ese "señor" también dice que hay que estudiar y dedicarse a aquello que nos de trabajo, a lo que ayude al país. Claro, así va el mundo. Si cada ser humano se dedicase a hacer LO QUE MEJOR SABE HACER, las cosas irían diferentes.

 Así que no le des más vueltas, se feliz, y no sigas leyendo.

 Ahora... si después de esa reflexión la respuesta es un sí.... si hay alguna posibilidad de que lo necesites, de que te interese, de que pueda incluso gustarte... Entonces ponle freno a tu desesperación, a tu frustración, párate en seco y OLVIDA todo lo que sabes. Empieza de cero, como los bebés. El gran problema que tenemos los españoles es que nos han OBLIGADO a aprender inglés. Hemos llegado tarde a la globalización y nos han empujado para alcanzar a los que van delante.

 No, no toda la culpa es nuestra. Durante el franquismo, el inglés ni siquiera se impartía. El segundo idioma que solía darse en los colegios era el francés, y prácticamente hasta los 70 el inglés no tomó verdadera relevancia. Mis padres jamás dieron una sola clase de inglés, y no se puede pedir de un país que éste sepa inglés en un par de generaciones. Si lo hubiéramos conseguido, nos mereceríamos una medalla. Así que tenemos un país que de pronto se moderniza y se pone al nivel de otros que ya vivían en la era moderna desde mucho antes, pero con la diferencia de que nosotros no hablamos inglés. ¿Y la culpa es nuestra? ¡Ja! ¡Si ni siquiera nuestros políticos lo hablan! Sería como soltar a todos los alemanes de golpe en Toledo en pleno agosto y pedirles que no se pusieran rojos. Oye que igual es una exageración pedir tanto, dentro de unas cuantas generaciones a lo mejor ya se han acostumbrado y sobreviven.
 Y en cualquier caso, NO TODO EL MUNDO habla inglés menos nosotros. El nivel de inglés que me he encontrado aquí en París es deprimente. Y ellos tienen menos excusas que nosotros. Y a muchas azafatas (no españolas) ni se les entiende. Eso sí que es vergonzoso.

 Sin embargo, mis queridos, no puedo quitaros la culpa completamente (ya me gustaría). Os habéis dejado llevar por toda esta presión. Habéis convertido el inglés en un tabú, en una frustración. ¿Cómo puede un idioma darle miedo a un ingeniero, a un médico? Por supuesto, esto es causa de los métodos docentes que mi generación y las anteriores han tenido que sufrir (por suerte parece que ahora empiezan a moverse en otra dirección). La repetición por encima de la comprensión. La memorización por encima de la puesta en práctica. Y Lo siento amigos, pero esto es otra cosa. De nada os sirve saber los verbos irregulares del mismo modo que os sabéis la fecha en la que Colón llegó a América (fue en el....87?)
 A los que os habéis sacado el carnet... ¿os acordáis de algo de lo que decía el libro? ¿No verdad? ¿Pero a que conducir no se os olvida? Incluso aunque paséis meses sin coger el coche (como es mi caso), a lo primero os notaréis un poco oxidados, pero un par de vueltas, y como siempre. De hecho, podríais conducir perfectamente pasando sólo el examen práctico y no el teórico. Pero lo contrario no funciona. Pues los idiomas son iguales. Está bien saberse las normas, son necesarias para no cometer errores. Pero lo importante es aprender a conducir, hay que coger el volante y meterse en medio de la rotonda. Y si te da miedo paralizar el tráfico y crees que te vas a poner a llorar ahí mismo, en medio de tanta gente que va más rápido y sabe hacerlo mejor que tú, pues muy bien, seguramente sea así la primera vez. Y quizá unas cuantas más. Pero hay que hacerlo, por mucha vergüenza que te de. Aprovecha CADA ocasión que tengas de practicar.

Voy a contar una anécdota, algo que me ocurrió en un vuelo a Alemania. En la fila de detrás de mi se sentaron dos chicas más o menos de mi edad. Estaban hablando en inglés. Una de ellas dijo ser de Boston, y la otra dijo que era alemana (no recuerdo de dónde) a lo que la de Boston le dijo "ah, pues hablas muy bien inglés". La conversación siguió más o menos así:
 - He estado varios meses de Erasmus en Salamanca... y madre mía, allí no podía hablar casi con nadie.
- ¡Sí, es verdad! -contestaba la alemana.- No se qué les pasa. Yo pensaba que era mentira, que era una exageración pero es verdad, la mayoría lo habla muy mal o no lo habla.
- No lo entiendo. Una noche en una fiesta estuve hablando con un chico. Él quería ligar pero el pobre empezó a pasarlo fatal. Mira que lo intentaba pero se atascaba muchísimo. ¡Y era ingeniero! ¿Sabes? Te estoy hablando de gente inteligente, que son buenísimos en otras cosas. No lo comprendo, es como si hubieran nacido con algo que les impidiera aprenderlo.

Más o menos siguió así. Ninguna de las chicas tenía una actitud ofensiva. Todo lo contrario, lo que expresaban era su asombro ante un fenómeno digno de Cuarto Milenio. Gente perfectamente preparada para hacer algo que sin embargo no consigue hacer, como si les hubieran echado una maldición.

El problema esta en la actitud, chicos y chicas. Aprender inglés ES una actitud. Como estar en forma. Mi hermano se ha cansado de decirme que no se trata de hacer dieta hoy y olvidarse de ello mañana. Se trata de adoptar otra forma de vida, de estar convencido de algo. Y aunque lo que voy a decir a continuación me perjudica gravemente, tampoco os gastéis un dineral en clases particulares o academias. Os ayudarán a aprobar el examen, pero no necesariamente a aprender inglés. Son el complemento, no la base. De nada sirve gastarse un dineral en un gimnasio, cremas, productos adelgazantes...etc, si luego uno come lo que le da la gana ¿verdad?

En resumen, dejad de lado esa actitud hacia el inglés. Así no lo vais a aprender. Yo tengo un nivel de francés medio, un B1 tirando al B2. Y en mi estantería hay dos libros, uno de gramática y otro de vocabulario. Bueno, pues las cuatro veces a lo largo del año que me he dignado a abrirlos, los he cerrado a los cinco minutos, abuuurriiiida como una ostra.
 En lugar de eso, me he puesto a leer Les Misérables. Soy una fanática del musical, me pongo a llorar en cuanto suenan las primeras notas. Jean Valjean es uno de los amores de mi vida. Así que aunque me cueste muchísimo trabajo, voy adelante, despacito como las tortugas. Y eso es únicamente porque me encanta la obra, porque me interesa entenderla, del mismo modo que a un bebé le interesa que su madre le entienda cuando lo que quiere es un poco de agua y no leche.
Además de eso, hoy mismo he descubierto a este chico, que aquí en Francia es toda una revelación:


Me parto de risa con él, a pesar de no entenderlo todo. Pero mi cerebro tiene TANTAS ganas de comprender cada chiste y poder reírse, que al final aprendo más con cada uno de sus vídeos que con el diccionario (aunque este también es importante, no me malinterpretéis, que soy Filóloga!!!)

Podréis decir..."claro, pero es que tú vives en Francia y lo practicas". ¡No! En mi trabajo no lo practico, con la gente que conozco tampoco porque casi todos hablan inglés o español, así que sí, por supuesto que es una gran ventaja que no todo el mundo puede permitirse tener por su familia, trabajo, etc, pero estas dos cosas que os acabo de decir se pueden hacer desde casa. Desde cualquier parte.

 Mi estancia TOTAL en Reino Unido se reduce a 26 días en dos viajes diferentes. Y no he estado en ningún otro país angloparlante. Así que la excusa de que solo en el extranjero se aprende no me sirve. Eso no quiere decir que no os lo recomiende :D. Pero a veces es muy duro. Pensadlo y si tenéis la oportunidad, hacedlo, pero solo si queréis de verdad, no porque penséis que no os queda más remedio, que en España no hay nada... etc. Porque entonces los vais a pasar mal.

Ya termino, que esto está alargando demasiado. En pocas palabras, empezad por buscar algo que os guste. Yo me he visto "Sex and The City" entera en inglés, sin subtítulos, y varias veces. Por poner otros ejemplos como el de arriba, aquí os presento a mi amado Charlie, a quien veo muy a menudo:


O mejor aún, Monsieur Quintana empezó a obligarme a ver a Stephen Colbert casi todas las noches... y estoy segura de que lo seguiré viendo cuando esté en España:


Aquí podéis ver sus programas completos.

¿Y qué hay de TED y la cantidad de conferencias interesantísimas que uno se pierde por no entenderlo? Sí, ya se que también las hay en español, pero no todos dicen lo mismo y seguro que os perdéis algunas geniales porque sólo están en inglés.

Bueno, ya me he cansado de escribir. ¡Participad! ¡Escribid vuestras ideas, consejos, programas favoritos!

¡Un besito para todos!

28 de junio de 2013

Reseña - La Vida de Pi (Life of Pi)


¡Buenos días lectores!

 Ya está aquí, la reseña de "La vida de Pi". Me es imposible hacer la reseña sin hacer referencia a ciertas partes del libro, sobre todo a su controvertido final, pero en ningún momento hago verdadero spoiler. Son solo referencias para hacer constatar qué es lo más importante y por qué todo lector que se precie debería dedicarle unas horas de su vida a esta magnífica historia. 
 Tengo que decir que lo he leído en inglés. Esto es importante debido a las malas críticas que parece haber en la red dedicadas a la traducción del libro al español, obra de Bianca Southwood, cuyo idioma nativo es el inglés y no el castellano. Yo no he tenido que sufrir esa mala traducción así que no puedo juzgarla. Lo mismo parece haber pasado con la película, cuyo doblaje me parece bastante pobre.

                                               
Título: Life of Pi

Autor: Yann Martel
Editorial: Canongate
Páginas: 319
Precio: 7.99 £.


SINOPSIS
 (traducción realizada por mí misma de la edición original en inglés de Canongate) 

 Tras el trágico naufragio de un carguero, un solitario barco salvavidas continúa a la deriva por el salvaje y azul océano Pacífico. Los únicos supervivientes del naufragio son un chico de 16 años llamado Pi, una hiena, una zebra (con la pierna rota), un orangután hembra... y un tigre de Bengala de 200 kilos. Se abre el telón para uno de los trabajos de ficción más extraordinarios de los últimos años. 

OPINIÓN PERSONAL

 Como no tengo palabras lógicas para empezar, comenzaré describiendo el sentimiento que este libro ha dejado en mí, con la esperanza de que poco a poco lo demás vaya llegando solo. Y es un sentmiento muy difícil de describir... quizá podríamos decir que es justo lo contrario a la indiferencia. La historia se aferra a una parte de tu mente y nunca la suelta. Para mí ha sido una lectura impresionante, macabra, terrorífica y a la misma vez muy hermosa... Probablemente uno de los mejores libros que he leído en toda mi vida. 

 Y sobre todo, es una historia que me ha dejado con un doble sabor de boca. Uno muy dulce, y otro muy amargo. Los plátanos flotan y eso quiere decir que ese sabor de boca dulce quizá sea real. Pero da igual, porque el sabor amargo, una vez probado, no se olvida, así que sea como sea, ambas opciones quedan muy presentes en la mente del lector. Ambas son tan ciertas como falsas.

 Empecemos por el principio. El inicio del libro se me hizo un poco lento. Los primeros capítulos narran la vida del protagonista durante su etapa de niño. Y aunque algunas escenas resultan ser tremendamente graciosas, hay secciones que se vuelven casi aburridas. Pero eso son sólo unos pocos capítulos, aquellos en los que se nos cuentan las inclinaciones religiosas de Pi. 

  Desde el momento en el que el barco se hunde hay una sucesión de capítulos que te enganchan casi violentamente, sucediéndose momentos increíblemente ingeniosos con otros casi demasiado macabros, hasta el punto de que en ciertos momentos tuve que parar la lectura, hacer un fuerte ejercicio de contención debido a las náuseas que sentía, y después continuar leyendo con un ojo cerrado. Puesto que acabo de ver la película, voy a atreverme a hacer una doble crítica comparando la una y la otra. La película gana al libro en belleza. Pero se queda corta, MUY corta en la descripción de las escenas más macabras. Hay párrafos llenos de palabras empeñadas en darnos la visión más visceral de la realidad a la que tiene que enfrentarse Pi. Pero resulta que ese lado animal del ser humano está muy presente en cada uno de nosotros, y el lector, a pesar de sufrir junto con su protagonista, no puede dejar de leer, aunque solo sea para ponerle fin a la agonía, buscando el deseado rescate. Y aquí viene el problema de la novela. La realidad de la novela es tan fuerte que traspasa las páginas, y también la pantalla en el caso de la película. Y puesto que esa realidad es tan fuerte, el lector más crédulo se sentirá incluso enfadado al llegar al final, tal y como a mí me pasó.

 He leído por ahí muchas opiniones diferentes sobre el final de esta historia, y me parece que hay un patrón que se repite una y otra vez. A los que vieron la película sin conocer la historia, parece que el final les encanta, que la explicación final que ofrece Pi le da sentido a toda la historia, y que de hecho, sin ese giro argumental en los últimos 5 minutos, no les habría gustado tanto.
 A mi, sin embargo, y a otros lectores del libro (léanse críticas como esta ), ese giro argumental les molestó sobremanera, hasta el punto de que yo prácticamente lo rechazo, actúo como si el autor jamás hubiese escrito esas palabras. Hoy mismo he mantenido una conversación con un amigo sobre ese final. Él se lo ha tomado al pie de la letra, como muchos otros, incluso me ha preguntado si acaso yo no había comprendido el final, dado que no coincidía con él. No creo que sea cuestión de "comprender". Aunque una parte de mi acepta la gran posibilidad de que lo que él dice sea cierto, dado el número de coincidencias y maravillosas metáforas, a otra parte de mí literalmente le duele que lo sea. No quiero, me niego. Y estoy segura de que en cierto modo, eso es porque dos horas de película no pueden jamás hacerte sentir tanta empatía y hasta cariño por ciertos personajes que las 300 páginas de un libro. 

Le doy un 9/10. Es de obligatoria lectura y no dejará indiferente a nadie, eso es seguro. 
¡Cuidado! Lo que digo a continuación sí es spoiler.
 La historia racional no es la que se nos muestra. ¿Por qué me tengo que creer algo que alguien me cuenta en dos o tres minutos después de haber visto o leído con mis propios ojos otra historia durante horas (o días)? Lo difícil tendría que ser creerse esta segunda versión, ¿no? ¿Por qué tendría que ser más verosímil la segunda historia? ¿Porque es más razonable? ¿Y qué?

23 de junio de 2013

Lecturas para este verano

¡Buenos días mis lectores!

 Aquí os traigo una lista de lo que espero leer este verano, aunque si quiero participar en la segunda edición del premio Plataforma Neo quizá no me de tiempo a todo, no por la cantidad sino por la densidad y dificultad.
 Justo después de terminar con "Donde los árboles cantan" tuve la suerte de encontrarme con que el centro cultural del barrio donde vivo en París había dedicado un fin de semana a la compra y venta de libros de segunda mano, algo que ya llevan haciendo unos años y a lo que la gente del barrio se volcó muchísimo, llevando los libros que no les interesaban y comprando por los que les llamaban la atención por 1, 2 o 5 euros en el caso de las grandes obras documentales. Si algo bueno tienen los parisinos, es esto. Basta con caminar por el centro para encontrarte con librerías como Gibert Jeune, que compra libros y los coloca después en sus estanterías al ladito de los nuevos, para que el cliente pueda ver el estado y precio del libro de "occasion" y decida por sí mismo cuál le conviene más. Otras librerías tienen colocadas mesas a la puerta de entrada con cajones llenos de libros usados, con precios desde 0,25 céntimos, si mal no recuerdo hay varias en el Boulevard Saint Michel. Hay gente que deja los libros incluso en la calle, en la repisa de la ventana, por ejemplo, para que si alguien está interesado se los lleve. Por favor, que alguien me diga dónde puedo encontrar esto en Madrid. Seguro que lo hay, o eso quiero pensar, pero yo no lo he visto.

 El caso es que ese fin de semana, en el centro cultural de mi barrio, encontré verdaderas joyas. Tenían libros tanto en inglés como en francés, y esto es lo que estoy leyendo ahora mismo:



¡La vida de Pi! ¡Y solo por 1 euro! El libro está en perfecto estado, y además, ¡no he visto la película! Así que ya estoy en ello, y me está pareciendo interesantísimo. Por supuesto, no leo tan rápido en inglés como en español, así que tardaré un par de días más de lo normal, pero prometo reseña para la semana próxima.

  Por supuesto me compré mil cosas más, pero os muestro solo lo verdaderamente interesante. Con un precio original de 13.99 libras, unos...¿18 euros?, encontré una preciosidad que, aunque nunca me ha llamado especialmente la atención ni he tenido intención de comprar y leer en el pasado, no pude evitar comprar, no a ese precio (2euros). Aún me pregunto quién se puso atrever a desechar algo tan bonito. Se trata de "A Christmas Carol", de Charles Dickens.



En las fotografías no se ve bien, pero creedme, la edición es preciosa. El tacto de las páginas, el borde rústico, las anotaciones en los márgenes y a los pies de los dibujos... ¡¡Preciosa!! Una maravilla de libro.

 Y dicho esto, como ya dije en otra entrada, hace poco fue mi cumpleaños, el 18 de junio para ser exactos. Y lo que recibí como regalo se ha convertido probablemente en el mayor reto literario al que me he tenido que enfrentar hasta ahora. 


Yeah... Ambos están en su idioma original. "Ulysses", de James Joyce, puede que me lleve medio verano, o quizá medio año. No lo se, hay leyendas urbanas por ahí de personas que empezaron a leerlo y murieron antes de terminarlo ¬¬... Y "Les Miserables", obra que hace muchísimo tiempo deseaba leer, está en francés. Gracias otra vez, Quintana (léase con ironía). Mi nivel de francés está entre el B1 y el B2, pero me parece a mí que cuando termine de leer el libro (los libros, en este caso) ¡podré hacerme pasar por una parisina cualquiera!

 Sin embargo, no todo serán esfuerzos. Tengo en mente dos o tres cosas que no me darán ganas de suicidarme (XD). 

 Para empezar, ya es hora de ponerse en contacto con la literatura del joven escritor Javier Ruescas, cuya biografía comienza a ser motivo de envidia para muchos. Y voy a empezar por el final, en cuanto pase por Madrid me compro "Play".

Para seguir, aún no tengo lo último de Laura Gallego García, "El libro de los portales". Aunque lo dejaré para el final probablemente, acabo de leer algo suyo.

Y para terminar, el hecho de acabar de comenzar con este blog me ha obligado a investigar constantemente otros blogs para ir entrando poco a poco en este mundo, y en uno de ellos, concretamente en "Pétalos de Papel" (aquí el link) , me he cruzado con una novela del mismo nombre que parece tener muy buenas críticas. Yo misma espero colgar este verano una de mis novelas en este blog, que en principio fue creado para eso. Así que haré lo que me gustaría que otros hicieran por mí, darle un voto de confianza a dos jóvenes escritoras que aún no han tenido la suerte de ser publicadas. Iria G. Parente y Selene M. Pascual, seguro que me encantará vuestra novela. 

¡Buen domingo a todos!

21 de junio de 2013

El Hombre de Acero (The Man of Steel)

 Acabo de salir del cine, y lo primero que he hecho ha sido venir a casa y sentarme frente al ordenador a escribir. WOW!
 Pero antes de comenzar, siento la necesidad de escribir los siguientes comentarios, corriendo el riesgo de perder con ellos toda la seriedad y el respeto:

1.       Es increíble las veces que Manhattan ha sido destruida, de las maneras más inimaginables y perversas. ¿Cómo les da tiempo a reconstruir todos esos edificios tan rápido?
2.       Es increíble la cantidad de veces que Lois Lane necesita ser salvada. Me pregunto cómo ha podido llegar intacta a esa edad, al menos teniendo en cuenta que antes no conocía a Clark Kent.
3.       Si dios no es omnipresente, desde luego Lois Lane sí lo es.
4.       Qué guapo es Henry Cavill.

 Habiendo ya satisfecho esa necesidad, me pongo en serio con la crítica. ¡Qué maravilla! No tenía ni idea de que esta película iba a ser estrenada hasta que vi el trailer cuando fui al cine a ver el Gran Gatsby. En dos segundos, el trailer consiguió hacerme parar la conversación que tenía en ese momento con el amigo a mi lado. En 10 segundos, me hizo pensar “bueno, ya sé cual va a ser la próxima película que voy a ver”, y cuando terminó, por unos momentos olvidé que yo había ido al cine esa noche a ver otra película. No me podía quitar de la cabeza al guapísimo Cavill, girando su rostro hacia el sol, con la voz de Russell Crowe de fondo. Y el contraste del color de esa capa sobre la nieve. Me puso los pelos de punta, me dejó con la boca abierta.
 Hoy, tras haberla visto, puedo decir que ese maravilloso trailer es solo una pequeña porción de la magnificencia que te acompaña durante toda la película. Desde el minuto uno te quedas clavado al asiento, y la sensación te sigue acompañando después, cuando atraviesas las puertas de salida escuchando aún la maravillosa banda sonora. Y es que quizá la música haya tenido MUCHO que ver. Es épica, como todo en la película. Yo no soy muy de superhéroes, aunque con Superman si he tenido contacto desde pequeña, sobre todo por las series televisivas. Pero es cierto que muchas adaptaciones de superhéroes a la gran pantalla repelen a las chicas en el momento que el director decide que la prioridad de la película sean los puñetazos y las explosiones. En esta los hay, de hecho en algún momento me han parecido excesivos, pero comprendo que se debe satisfacer al fan de toda la vida. Sin embargo, aunque los haya, el director logra conjugar de manera magnífica el aspecto “friki” de la historia con el lado épico, solemne, y es eso lo que hace a esta película tan especial. Nunca te dan ganas de reírte, a pesar de que lo que te muestran, en manos de otros realizadores, le habrían sacado carcajadas a más de uno. Aquí lo que te dan son ganas de aplaudir. La historia es magnífica. Ese Superman niño, con problemas en el colegio. El Superman adolescente que prefiere marcharse de las peleas, a pesar de que podría aplastar al borracho de turno de un puñetazo. Los constantes flashbacks son maravillosos.
 Y por supuesto, una magnífica realización no puede conseguir mucho sin una magnífica interpretación de sus protagonistas. Y aquí todos cumplen su papel a la perfección, a destacar como ya ha dicho más de uno Rusell Crowe, verdadero padre de Kal-El , y el propio Superman. De verdad que me muero de ganas por volver a ir a verla.
Aunque por supuesto no es todo perfecto. En efecto hacia el final hay demasiada destrucción de edificios. Y hay un par de escenas que no me cuadran. La escena “Twister” no me emocionó, que era para lo que estaba pensada, porque no es creíble. No puedo decir más sin hacer spoiler. Tampoco me enteré muy bien de cómo se resuelve el final, la explicación es cortar y difusa, y me pareció simplemente la excusa necesaria para luchar contra los malos de la película. ¡Y he echado de menos los calzoncillos! Por otro lado, esto es un detalle pero en su momento me molestó. Hay dos momentos en la película en los que los "alienígenas" dan referencias de tiempo. En una dicen "24horas". Lo entiendo, porque están dirigiéndose a una humanidad que mide su tiempo así. Pero cuando Zor-El le dice a Superman "llevo 33 años buscándote".... me chirriaron los oídos. ¿No podían haber dicho 33 años terrestres? ¿O llevo no se cuánto tiempo buscándote, pero medido de acuerdo a su baremo? No me cuadra.

 Pero a pesar de esos detalles sin importancia, de verdad que yo salí del cine con la sensación de haber visto una nueva obra de arte, independiente a las demás adaptaciones. Una película que no tiene nada que ver con lo que había visto anteriormente, y que por supuesto merece estar entre las mejores del año. 

Pd. La primera vez en mi vida que oí hablar de Henry fue en el foro de la página web crepúsculo-es.com, creada hace unos años por Javier Ruescas. Recuerdo que yo tendría 17 añitos para la fecha, y antes de que salieran las películas, las fans ya estábamos haciendo conjeturas sobre quién sería nuestro por entonces adorado Edward Cullen. Por aquel entonces, pensé que Henry era literalmente demasiado guapo, y que para Edward a mi me gustaría alguien menos guapo y más sexy.
 Pues me alegro de que finalmente fuera Robert Pattinson el elegido, porque Henry no habría sido entonces seleccionado para ser Superman. Y el ES Superman, su viva imagen, el Superman definitivo para mi gusto.

17 de junio de 2013

Abierta la segunda edición del premio literario "La Caixa / Plataforma Neo"

 Pues sí, varios blogs se están haciendo ya eco de la noticia: ha sido convocada la segunda edición del premio literario "La Caixa / Plataforma", un premio literario muy joven y pensado para jóvenes, al que se podrá presentar todo aquel entre 14 y 25 años cuya obra esté escrita en castellano o catalán. 

                           

El año pasado el certamen fue muy exitoso, y más de 200 obras de diferentes países fueron presentadas, siendo la ganadora "Los días que nos separan", de Laia Soler. Quién sabe, quizá el próximo seas tú, ¡escribe tu obra, no dejes pasar la oportunidad! Yo misma me presenté el año pasado, y espero terminar mi próximo proyecto antes del 1 de noviembre para así poder volverme a presentar.

 Para más información, aquí os dejo el link de la página web de la editorial, allí encontraréis las bases del concurso: